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Los Sagrados
Restos de Santa Beatriz han sido motivo de repercusión para el
Monasterio. Primero fueron venerados en Santa Fe, después en San
Pedro de las Dueñas. En 1499 su sobrina Felipa de Silva se los
llevó al convento de Madre de Dios (dominicas) hasta que, en 1512,
la Comunidad de la Concepción les solicitó y, gracias a un breve
venido de Roma, fueron trasladados y recibidos en esta Casa Madre
con gran fiesta y alegría.
¿Quién iba
a decir que, a los 424 años, volverían a encontrar cobijo y amor
en el convento de dominicas de Jesús y María? Ahora el motivo era
la guerra de 1936. Los Sagrados Restos fueron profanados,
sirviendo esta profanación para que una vez más resplandeciera la
mano de la Divina Providencia. Los Sagrados Restos fueron
reconocidos por el agradable perfume y por la estrella en la
frente del cráneo. Una vez las cosas ya tranquilas, el 3 de noviembre de
1945 se trasladaron nuevamente, ahora en procesión, presidida por D. Enrique Pla y Deniel, Cardenal Arzobispo de Toledo,
desde el convento de Jesús y María a este de la Concepción,
celebrando un triduo, al que asistieron un gran número de
toledanos.
Después de
un no corto periodo de sacrificios, el 9 de octubre de 1968, se
inauguró la nueva y actual Capilla Sepulcro, para depositar los
Sagrados Restos de la Beata Madre Beatriz de Silva. A la
inauguración asistió D. Anastasio Granados, Obispo Vicario
Capitular de la Archidiócesis de Toledo, la Madre Presidenta
Federal y el Consejo y otras personalidades y pueblo toledano. Con
este motivo se tuvo un solemne triduo y se vivió en comunión con
toda la Orden e Iglesia en ambiente pos-conciliar.
La obra
pudo llegar a su término, gracias a la M. Lourdes Rodríguez y
Comunidad, así como a la colaboración de todos los Monasterios de
la Orden
Las
Hermanas que por designio de Dios Padre han tenido la dicha de
vivir junto a los Restos de la Madre han sido protagonistas del
culto y veneración que desde esta fecha han recibido. Han
presenciado llegada de fieles devotos, entre ellos: Cardenales,
Obispos, Generales de la O.F.M., Fundadores y Fundadoras de
distintas Congregaciones, excursiones llegadas desde América,
Ceuta y Portugal, otros llegaban desde España para celebrar la
Eucaristía, orar ante ella, suplicar su intercesión y, sobre todo,
para exhalar el perfume de su santidad y devoción a la Virgen
Inmaculada.
Ella de una
manera especial ha sentido el amor filial de tantas hijas que han
llegado de los diversos Monasterios de su Orden Concepcionista
para los grandes acontecimientos y celebraciones: Canonización, V
Centenario de la Fundación de la Orden, Asambleas Federales e
Interfederales para elaborar Estatutos, esquemas de
Constituciones, Plan de Formación, Cursillos etc. Los últimos
encuentros fueron para celebrar el XXV Aniversario de la
Canonización, “Las Hermanas en torno a la Madre”.
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Urna con las Reliquias de Santa
Beatriz. |